Gymy does the double at #SWDub

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54 hours later and we’ve come to the end of the road for #SWDub – April Edition. Just like any other Startup Weekends, we’ve had a fair share of pitching, coaching, mentoring, hacking, pivoting, re-branding, munching, drinking, among other things.

We even had a session with mentors sharing their failure stories.

Of all 11 ideas, here are those that made it to the big stage for prizes:

The team behind Sober Sean was awarded special recognition for showing team spirit. According to Eamon Leonard, a #SWDub judge, this was very important and essential to the success of any venture.

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In 3rd Place – 11th Hour, the startup idea to help pubs and bars get last minute employees. The mobile solution was very impressive and definitely meets a need for businesses.

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And in 2nd Place – Xiron, an online platform that helps gamers book coaches in order to improve gaming skills through one-on-one play, feedback system, and community rankings and ratings. The judges were mostly impressed with the idea as it explored a sector that has is very underestimated especially when it comes to revenue and profitability.

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And the winner for the April 2015 edition of Startup Weekend Dublin is Gymy, a startup that describes itself as the Airbnb for Gyms, allowing users make on-demand bookings for gym sessions. The team also won the prize for best pitch from the judges for a very well rounded presentation.

The winning team will be headed to Startup Festival in Berlin, courtesy of the DCU Ryan Academy. They also get to go on to Startup Next, one of Europe’s best incubator. Many thanks to our other sponsors – Bank of Ireland, Google, The T-Shirt Company, European Pioneers, WeDevelop, and Currency Fair.

Till next time, which should be at the June edition of Startup Weekend, keep doing epic sh*t!

That’s all folks!
– @NubiKay. Signing out.








Cómo manejar el estrés y los problemas al iniciar un proyecto.

stress management

Los días previos a comenzar cualquier proyecto nuevo son, en la mayoría de los casos, días llenos de estrés y preocupaciones. Si no tuvimos una planeación previa que considerara el tiempo necesario (y algunos días previendo contratiempos), nos vamos a topar con detalles que nos van a frustar mucho y nos van a hacer pasar un mal rato. Pero, ¿quién quiere pasar un mal rato, estar enojado, frustrado, al iniciar un proyecto?

Para arrancar un proyecto es importante tomar las decisiones con la cabeza fría, considerando las opciones que tenemos a la mano, recursos disponibles, tiempos de entrega, cantidades de compra, y muchos factores más. Tomar esas decisiones no es fácil si estamos enojados o frustrados.

Hay varias cosas que debemos esperar cuando estamos arrancando un proyecto nuevo:

  1. Algunos proveedores o gente involucrada te van a quedar mal
  2. Los gastos van a ser mayores a lo que se tiene presupuestado.
  3. Difícilmente el resultado inicial va a ser lo que tienes en mente.
  4. Va a necesitar más tiempo de lo que crees.
  5. Van a salir contratiempos que ni te habías imaginado.

Cualquiera de estas 5 cosas (y muchas más) pueden pasar de forma aislada o todas al mismo tiempo, y créanme que en esos momentos es posible que el estrés te lleve a enojarte, hacer rabietas, llorar del coraje, querer tirar la toalla y mucho más.

Eso no lo podrás hacer si no estás en la mentalidad correcta. Para poder evitar caer en una espiral de frustración y enojo piensa en lo siguiente:

  1. Identifica los pensamientos absurdos que te desata ese sentimiento y elimínalos. De qué te sirve pensar que ”Todo está saliendo mal. Hasta el clima está en mi contra. De por si vamos atrasados y ahora se soltó lloviendo.” Suena ridículo pero es un tipo de pensamiento que sucede más seguido de lo que pensamos. De repente todo está saliendo mal y somos las víctimas de una jugada del universo. Suficiente. Detén todos esos pensamientos. Deja de victimizarte.
  2. ¿Qué es lo que te causa ese sentimiento? ¿A caso es el hecho de que fue algo que pasaste por alto (culpabilidad), el hecho de que alguien en quien confiaste te quedó mal, que no hubo comunicación efectiva, por lo cual no sucedió lo que debía haber sucedido?
  3. Eliminando los pensamiento absurdos y tomando en cuenta el origen de ese sentimiento de frustración, es momento de entrar en perspectiva. No estoy diciendo que se trata de “ver el lado amable” de la situación, si no simplemente aceptar lo que sucedió y el sentimiento que tienes como un hecho y dejarlo ir. Acéptalo, déjalo ir y comienza a actuar. Es totalmente válido enojarse si el proveedor no te entregó el material que necesitabas a tiempo. Negocia con él y asegúrate que no hay nada que pueda hacer para resolverlo. Ya habiendo hecho eso, déjalo ir. Tómalo como una realidad. Si es necesario di en voz alta para ti mismo “No tengo el material que necesito para comenzar”. Pero no permitas que esto te bloquee. Actúa. Muévete. Es momento de resolver el problema. 

Cada vez que pase algo que no esperas, date 1 minuto para hacer lo anterior. Haz lo que sea necesario para que físicamente manifiestes ese contratiempo. Después de ese minuto, canaliza toda tu energía en IDENTIFICAR las razones por las cuales se generó el problema, PREVENIR que vuelva a suceder o afecte otras áreas del proyecto, y finalmente en RESOLVER el problema. Para eso:

1. Identifica la causa raíz del problema

  • ¿Qué causó este contratiempo?
  • ¿Quiénes estuvieron involucrados?
  • ¿Cómo se pudo haber evitado?

2. Prevee contratiempos similares

  • ¿La causa de este contratiempo, me va a afectar en algún otra área?
  • ¿Cómo evito que este contratiempo retrase otras áreas y tiempos del proyecto?
  • ¿La gente involucrada en el contratiempo anterior, en qué otros proyectos están involucrados?
  • Verifica que la gente que te quedó mal no te vaya a quedar mal en otros entregables.

3. Resuelve el problema

  • ¿Cómo se ve afectado mi producto/servicio final si no resuelvo este problema?
  • ¿Vale la pena hacer gastos no previstos para resolver este problema? ¿Cuánto es lo máximo que se le puede invertir?
  • ¿Cómo me va a afectar este problema?
  • ¿Cómo lo resuelvo?
  • ¿Qué recursos necesito para resolverlo?
  • ¿Existen otras alternativas que serían más rápidas, económicas o factibles?
  • ¿Cómo evito que ya solucionado este problema específicamente, no suceda de nuevo?

Estas son algunas preguntas que te puedes hacer para identificar, prever, y resolver los contratiempos al arrancar tu proyecto.

¿Cómo manejan el estrés y actúan ustedes al iniciar un proyecto?

•Este artículo fue publicado originalmente en Think&Start.com por Aldo Aguirre, Director de Finanzas de UP Global, para Latinoamérica.